Y como siempre ésta fue OTRA misión muy especial...los jóvenes Sí que vinieron con todos y sólo nos acompañaron tres adultos: El Capitán Mayor jeje (Enrique), Donatella y Susi que vino como pudo después del casamiento de su Hijo.
Aprobechamos para mandarle nuestros mejores deseos a ellos y también a los misioneros que hace poquito recibieron también este sacramento: LUZ Y AUGUSTO, pareja fruto de las misiones! Vamos Maru y Ceci que se puede!! Jejeje...
¡Gracias a Dios pudimos realizar los pesebres! La gente del lugar y nosotros estábamos realmente emocionados al ver en vivo y en directo la actuación de los chicos. Era la primera vez que veían algo así y para muchos de los jóvenes que actuaron (de las capillas de San Pantaleón y de San Isidro) era la primera vez que se disfrazaban. Luego de que la caida del sol acompañe la misa en medio de los campos comenzaban los pesebres y con poquita luz pero con mucha dulzura y respeto se creaba un clima que llenaba de verdadero gozo el alma y el corazón. Prontito subiremos las fotos para que puedan verlo, tenemos videos también!
Lamentablemente sufrimos la baja terrible por unas noches de una de las almas mas importantes del grupo...de esa que sostiene muchos momentos complicados y que además es imposible que no nos saque una sonrisa a cada instante...se imaginarán que estoy hablando de MARIU! Una hermosa arañita al parecer le picó y sumado a que ella es alérgica a las picaduras el resutlado convinado con la ingesta de agua en mal estado logró convertirla en la peor paciente habida y por haber que hasta agotaba la paciencia de Donatella! jejeje....Pobre Maru...sií que la pasó mal...así y todo puso su mejor volutnad y llevó adelante encuentros en "el Triángulo" y en Santa Rita además de San Isidro!...
De lo que vinieron por primera vez Carla confirmó ser una verdadera hija de Diana, con los nenes colgando de sus brazos Dani describió la situación "Parecía que la conocían de toda la vida" y alguien más dijo "Tenía una paciencia tremenda"...
Cele terminó armando con los chicos de San Pantaleón "Celeste y su banda" y luego de rechazar tres días las ofertas de ensaladas, solita se la escuchó decir "Flor...me das un poco de tu ensalada de lechuga y tomate" ESA CELE!
Y bueno, de Nico que decir? Se bancó los mil y una "Nico...me ayudas...Nico me traes...Nico cargas esto en la camio...Nico..." No vaya a ser que descanse en la mision!
El resto laburantes como siempre, no contamos con la siesta esta vez y sin embargo allí estaban todos firmes hasta las 12 de la noche en las capillas laburando...Leo y Maxi fueron útiles muchas veces jajaj Ídolos!!! Y cuando nadie creía en el Leito se animo y manejó el equipo de música durante el pesebre GRANDE LEO! Y de Maxi las incontables horas que pasó al frente del volante doy gracias a Diso que ya no tenés los 17 años como contabas! je je je... Las chicas éramos tantas! Todas a full...porque aqui quien les escribe pobres no las dejó un minuto en paz y ellas al parecer se vengaron igual con sus lengüitas, NO PARARON!!! Pero hay una cosa que sí, al menos yo, no voy a olvidar...la última noche..antes de viajar...cuando los corazones estaban revueltos ya de tantas idas, venidas, emociones, problemas, etc. nos sentamos todas bajo la luna, rodeadas de oscuridad y silencio y allí cada una tuvimos la oportunidad de compartir lo mas sincero y profundo...de mi parte chicas gracias, simplemente gracias por la paz que generaron en mí esa noche.
Dona y Su estuvieron ahí firmes con cada familia especial que lo necesitaba, comenzando la serie de visitas determinadas para hacer los seguimientos y Enrique sobrevivió al calor, a la juventud, a los bichos, las misas, los líos, los pedidos, los etc etc etc!!
Una misión para el recuerdo...
Un año más juntos...trabajando...simplemente gracias...por estar allí...por acompañarnos...por ofrecer lo que se puede y como se puede...gracias por darse la oportunidad hermosa que es de ayudar a otros que les aseguramos que lo están esperando.
Que este año nuevo los encuentre a todos bien atentos, a cada momento, en cada situación escuchando la voz de quien verdaderamente importa, la verdadera voz que cura y sana el alma, que calma y serena, la voz de la sabiduría que no tiene igual porque es esa la única luz que iluminará con claridad nuestro camino y solo así vamos a ir pudiendo mejorar la situación de todos.
Gracias a todas las personas de Tatacuá, ese lugar diferente, que nos da tanta alegría, que nos permite aprender y que nos da la oportunidad de crecer en el amor.



